Mickey Rooney: no dejarse manipular.

Mickey Rooney, falleció en Abril de 2014, a los 93 años. El famoso y siempre recordado actor debió testificar, en 2011, ante un comité del Senado sobre el abuso contra las personas mayores. Abuso contra él cometido por sus familiares y en su discurso se dirige a todos los adultos mayores en pos de no dejarse manipular.

Saltar prejuicios para romper escenarios negativos de la vejez y poner en valor esa etapa de la vida

El Segundo Congreso Nacional de Gerontología Comunitaria, que se desarrolla en Jujuy, "viene a romper los escenarios negativos de la vejez, a desestructurar, a poner en valor esta etapa de la vida, tan cargada aún de prejuicios", dijo la directora nacional de Políticas para Adultos Mayores, Mónica Roqué.

Desde el jueves y hasta el sábado se realiza en la capital jujeña este espacio interdisciplinario que reúne a 3.000 participantes, entre médicos, psicólogos, terapistas ocupacionales, cuidadores domiciliarios, adultos mayores, que presentan 300 trabajos sobre acciones territoriales e investigaciones de campo en una veintena de mesas y conferencias.

"Argentina es líder en América Latina porque creamos la gerontología comunitaria donde todas las disciplinas tienen el mismo valor; es un espacio que nos junta a todos, que cruza y democratiza saberes. No tenemos que ir fragmentados a distintos congresos para mostrar lo que hacemos", explica Roqué.

La médica amplía: "Es comunitario porque se trabaja en el territorio y en el territorio estamos todos y nos interrelacionamos con los otros, que es lo que hace que tenga impacto. Nuestros trabajos no quedan en un paper sino que los llevamos a la comunidad".

En este sentido, explica que no se trata sólo de trabajar con personas mayores sino con el entorno. "Si pensamos en la mujeres mayores hoy tenemos que ir más atrás, porque esa mujer llega con una trayectoria. Y eso es la vejez: somos lo que somos porque fuimos lo que fuimos a lo largo de toda la vida. No es que de repente y como de un repollo tenemos 60 o 70 años".

Roqué recuerda que "la gerontología no tenía espacios donde debatir, pero hubo una decisión política para llevar este paradigma a la agenda pública para reconocer a las personas mayores como sujetos de derechos, para dejar de hablar de `abuelitos´y visibilizarlos como capital social".

Y son capital social, enumera Roqué, porque generan nuevos conocimientos, porque están activos en la sociedad, porque hacen trabajo voluntario, porque hacen tareas de cuidado con los nietos o con familiares.

"El problema es que muchos no se reconocen como personas mayores. Porque tiene mala prensa, porque se supone ´decrepitud´, y mucho más las mujeres que estamos más devaluadas. Entonces la vejez la depositamos en el otro", reflexiona.

En esta dirección piensa que si "nos reconociéramos como personas mayores sabiendo lo valiosos que somos, podríamos darle esa impronta a la vejez. Porque la vejez tiene que ser una buena palabra, porque es maravilloso decir que sos más feliz en esta etapa de tu vida, como dice la encuesta de calidad de vida del INDEC o que sos un sujeto activo y no ese abuelito vulnerable que se puede perder. Hay que terminar con el prejuicio edaísta".

Estos congresos, organizados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y en este caso el gobierno jujeño, "dan herramientas a todos los que trabajamos para defender este modelo de derechos, este nuevo paradigma, que está en la agenda política, pero que aún no está en la agenda mediática".

Es que para Roqué "a medida que vamos envejeciendo nos vamos haciendo invisibles. Los medios de comunicación tienen un imaginario social equivocado y se equivocan en no mostrar este capital social o en mostrarlos como ancianos, porque entonces los mayores activos no se sienten reconocidos, están en el no lugar".

Roqué junto con Ricardo Iacub, docente de la cátedra de Vejez y Tercera Edad de la Facultad de Psicología de la UBA, presiden este congreso que abrió la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, cuando ayer anunció la capacitación de 20.000 nuevos cuidadores domiciliarios que se sumarán a los 30.000 que ya fueron formados para poder atender a un segmento de la población mayor y evitar su institucionalización, otro de los ejes centrales de este nuevo paradigma, que promueve el empoderamiento y la autonomía.

"Es imprescindible que hagamos todos los canales, que trabajemos en esto, porque cada vez se necesitan más cuidadores domiciliarios y además gente preparada con una mirada innovadora, con una mirada de respeto, de buen trato hacia el adulto mayor", convocó la ministra.

La magia de reencontrar el amor. Sexualidad del adulto mayor.

Actualmente se empieza a hablar de la sexualidad en la vejez, especialmente a nivel profesional, con mayor naturalidad y soltura. El envejecimiento determina cambios en los ancianos y la imagen corporal sufre transformaciones difíciles de asimilar, esto determina que en muchas ocasiones la sexualidad sea rechazada o negada. Ello es clave si consideramos que a través de la sexualidad se puede ayudar a combatir los problemas de soledad tan prevalentes en la ancianidad. La comprensión y ayuda a los ancianos en este aspecto es una tarea que debe integrar tanto como otros aspectos, el ámbito de una profesionalidad centrada en una salud más humanizada y con base en una realidad objetiva. ( Geriátrika, 1989; 5(10): 556-558.

La realidad es que la gente de edad avanzada tiene actividad sexual. Diferentes estudios llevados a cabo en épocas distintas, y con diversas metodología, lo confirman(Kinsey, Pfeiffer, Master y Johnson, etc.). De cualquier modo, aún reconocemos algunas falencias en la metodología, pensamos que nos ofrecen suficientes datos como para hacernos una idea de lo que la sexualidad es y puede ser durante la tercera edad.

La sexualidad es importante para el bienestar y calidad de vida de las personas mayores y como tal, debe ser entendida y tratada por los profesionales de la salud.

Y es interesante que postulan la mayoría de ellos que, si bien es cierto que al avanzar en edad la actividad sexual disminuye, esta disminución no estaría relacionada con el deseo sexual, el cual disminuye muy poco o bien puede conservarse sin cambios e incluso llegar a aumentar en algunos casos.

En esos estudios uno de los inconvenientes que posiblemente distorsionan la información obtenida es que se han hecho casi siempre desde la perspectiva de un modo joven de pensar, interesándose fundamentalmente por la actividad coital, olvidando que la comunicación, y el placer sexual, no siempre y necesariamente están ligados al coito. Además, las personas mayores ocultan sus deseos y manifestaciones sexuales a jóvenes y adultos, porque estos habitualmente niegan su sexualidad y critican a las personas de la tercera edad que se interesan por ella.

Durante mucho tiempo, la expresión sexual ha estado ligada a la función reproductiva. Junto a ello el extendido prejuicio en contra de los ancianos en el supuesto acrítico de que la vida, el amor y el romance son patrimonios de los jóvenes, condiciona su bagaje de experiencias humanas plenas. Es decir, la sociedad, los que le rodean, exigen que adecue sus conductas al rol o imagen social que se tiene de él, sin importar lo que el individuo quiere ser como persona, y así la tercera edad sufre los tabúes sociales como un pero que se agrega a la carga de los años.

La tendencia a negar la sexualidad de la vejez tiene un aspecto humano que trasciende su impacto negativo sobre la vida sexual y la imagen de la persona de edad avanzada. También complica las relaciones interpersonales dentro del matrimonio, crea conflictos entre los hijos y los padres que planean volver a casarse, dificulta el diagnóstico correcto y las oportunidades terapéuticas de los problemas médicos y psicológicos. La autoimagen relacionada con el concepto de lo corporal sufre una alteración que es difícil asimilar y provoca una disminución de la autoestima. Esta imagen corporal es un producto de todas las relaciones objetables vividas desde el nacimiento.

El individuo deposita en su cuerpo sus vicisitudes de relación, pues el cuerpo es el sitio del encuentro con el cuerpo del otro. Siendo la sexualidad rechazada o negada lo que en el nivel latente crea conflictos. ( Espina Barrio, J.A. Sexualidad en la tercera edad, pp. 58-59)

Está descrito, por otra parte de que en el proceso de adjudicación y asunción de roles, los mismos viejos se hacen cargo de esos mitos y más de una vez se inhiben de hablar de su sexualidad, ya que ellos mismos a lo largo de su vida imaginaban a sus padres y abuelos como asexuados. El entorno asigna poco espacio al interés sexual de los ancianos. La reprobación social, cuyas raíces llegan —por cierto— hasta la remota infancia de cada uno de nosotros, pone el estigma de la vergüenza a la sexualidad como experiencia de posibilidad. ( Pszemiarower, N.P. Sexualidad en la tercera edad, pp. 68-69)

Se da entonces una situación en que el sujeto se encuentra en la encrucijada frente a la energía sexual; la sociedad con las consignas de decencia, vergüenza, castidad, por un lado y otras veces su propio cuerpo por la relación narcisista consigo mismo. En disgusto del propio cuerpo que se niega a hacerlo existir para el otro, lo que impide su descarga defendiéndose de los impulsos sexuales hasta el punto de reprimirlo en el inconsciente.

continuar leyendo en el siguiente enlace: http://escuela.med.puc.cl/publ/arsmedica/arsmedica8/Art09.html

Los juegos para pc resultan eficientes para tratar la depresión en los adultos mayores.

Un estudio dio a conocer que los juegos cognitivos para pc, resultarían muy positivos y satisfactorios en el tratamiento de adultos mayores que presentan marcados síntomas de depresión y que no reaccionan bien al tratamiento con fármacos.  Es de destacar que sería un avance muy importante ya que se estima que el 40% de las personas mayores que presentan depresión acarrean a su vez deterioros en sus funciones ejecutivas, aquellas relacionadas con la planificación y organización de la conducta.
Es así que las investigaciones llevadas a cabo por profesionales estadounidenses y chinos posibilitaron el desarrollo de juegos para la pc a fin de entrenar a los pacientes en la mejoría de estas disfunciones que impiden que la alopatía antidepresiva funcione en estas personas.  Se experimentó con una docena de adultos mayores de entre 60 y 89 años, los cuales no mostraban mejoría notable con los fármacos que recibían. Los científicos obtuvieron muy buenos resultados en el 91% de los casos, en un tiempo de cuatro semanas. Comprobaron que la utilización de los juegos mejoraba los síntomas en la misma medida que lo los fármacos en un tiempo de doce semanas.
Los juegos fueron diseñados en acuerdo al nivel de habilidad de cada individuo y su puso especial cuidado en que fueran adecuados, atractivos y retadores. Cuando las capacidades del individuo vertían mejoría, se corregía el nivel de dificultad con el objeto de motivarlo a permanecer en el rango indicado para inducir la neurogénesis. El resultado final mostró que los pacientes mejoraran sus déficit ejecutivos y también se redujeran los síntomas de depresión, es más, un 70% experimentó una remisión completa de la depresión.-
Recreadultos. 

Fuente: Nat Commun 2014; 5: 4578 – Morimoto SS, Wexler BE, Liu J, Hu W, SeirupJ, Alexxopoulos GS.

Los adultos mayores que usan Internet son menos propensos a la depresión.


El efecto más pronunciado se observó en los que viven solos.

NUEVA YORK (Reuters Health) - Los adultos mayores de Estados Unidos que utilizan Internet son un tercio menos propensos a padecer depresión que los que no usan la red.

"El efecto más pronunciado se observó en los que viven solos, de modo que todo sugiere que se trata de la conexión con otros, lo que elimina el aislamiento y la soledad", dijo la autora principal, Shelia Cotten, científica de Telecomunicaciones, Estudios sobre Información y Medios de Michigan State University, East Lansing.

En The Journals of Gerontology: Series B, el equipo de Cotten publica que la depresión afecta a casi un 8 por ciento de los estadounidenses mayores de 50 años, es decir, entre 5 y 10 millones de personas.

Los autores analizaron las respuestas obtenidas en seis años con la Encuesta sobre Jubilación y Salud de Estados Unidos, un sondeo poblacional para conocer la transición a la pasividad.

La muestra incluyó 3.075 hombres y mujeres jubilados que vivían en la comunidad. Se identificaron los niveles de depresión mediante las respuestas a un cuestionario de ocho preguntas. Los participantes también informaron si usaban Internet para comunicarse por correo electrónico u otras tareas.

Un 30 por ciento era usuario de la red. Al comparar los niveles de depresión, ese subgrupo era un 33 por ciento menos propenso a la depresión que el resto.

Cotten explicó que muchos adultos mayores tienen problemas de movilidad y de salud que les impiden trasladarse y visitar a los familiares. Pero poder usar el correo electrónico para ver fotografías de sus hijos, sus nietos y hasta bisnietos favorece la comunicación.

"Por lo tanto, alentaría que las familias ayuden a los adultos mayores a utilizar Internet y no dar por sentado que es algo que los supera porque no es así", señaló, ya que los estudios demuestran que las personas de 80, 90 y aun 100 años aprenden a utilizar la computadora e Internet.

Recomendó que los adultos que quieran ayudar a sus padres a comenzar a utilizar Internet tengan en cuenta el dispositivo a utilizar.

Dijo que los adultos mayores prefieren las tabletas más que las computadoras de escritorio o las notebooks porque son más fáciles de utilizar y trasladar. "Hay que comenzar con tareas muy simples y decirles que no van a romper la computadora. Que si algo sucede, se puede reparar", precisó. "Hay que avanzar algo más lento que con alguien más joven e insistir en la repetición, hacerlos practicar, que envíen y reciban e-mails de la familia o los amigos y que consulten distintos temas en Internet. La práctica es la clave>.-


FUENTE: The Journals of Gerontology - Shereen y Jegtvig

Estudiar en la tercera edad, una tendencia en continuo ascenso

"Estudiar es una de las alternativas más fructíferas y reconfortantes, que encontraron ya que lo hacen exclusivamente por placer y con la intención de seguir superándose".


Es una generación signada por la cultura del trabajo. Hijos de padres tenaces y sacrificados que les inculcaron la importancia del sacrificio como valor supremo. Hoy tienen entre 70 y 80 años y tras una ardua vida laboral, se plantean como continuar en actividad, haciendo lo que les gusta.

Estudiar es una de las alternativas más fructíferas y reconfortantes, que encontraron ya que lo hacen exclusivamente por placer y con la intención de seguir superándose. Además, no padecen condicionamientos sociales o económicos a la hora de elegir sus carreras, sólo lo hacen por vocación.

Los beneficios son innumerables. Diversas investigaciones a nivel mundial comprobaron que quien sigue estudiando después de los 60 mantiene activa en mayor medida la actividad cerebral, previene enfermedades mentales de la tercera edad y mejora notablemente la calidad de vida después de los 75 años.

En este marco, las virtudes de estudiar después de la edad jubilatoria, han sido abrazadas por miles de hombres y mujeres que estudian en distintas universidades de todo el mundo. Es más, hoy ningún joven se muestra sorprendido si en su curso académico encuentra a una persona de 70 u 80 años de edad como compañero. La integración entre ellos es plena, activa y productiva.

El fenómeno de estudiar en la tercera edad se ha extendido de manera tal que la mayoría de los países del mundo han creado universidades exclusivas para ellos y Latinoamérica no es la excepción. La Universidad de Adultos Mayores, en Méjico dicta 18 carreras universitarias, mientras que en Chile el Centro de Estudios Universitarios para la Tercera Edad, sólo exige como requisito para su ingreso tener más de 50 años y estar predispuesto para el aprendizaje cultural y social.

Por su parte, República Dominicana cuenta con la Universidad de la Tercera Edad (UTE) que desde 1989 dicta diversas carreras de grado como derecho, psicología y administración de empresas.

En Argentina, hace más de una década, la Universidad Nacional de Lomas de Zamora creó el Programa Unite (Universidad de la Tercera Edad) que se dedica a estimular el conocimiento en los adultos mayores de 60 años a partir del dictado de 36 cursos gratuitos.

Unite realizó una investigación sobre los efectos del aprendizaje en la tercera edad, y las conclusiones fueron más que positivas. Las autoras del estudio Mónica Straschnoy y Adriana Rozanski, realizaron una serie de entrevistas a 150 alumnos universitarios que superan los 60 años y al ser consultados acerca de su principal motivación para comenzar una carrera el 59% aseguró que su principal incentivo fue la inquietud de adquirir conocimientos, el 18% estudia por un deseo de superación y un 10% por el hecho de poder compartir una experiencia.

La investigación comprobó además el efecto positivo del estudio en la vida de los adultos mayores. El 85% de los estudiantes reconoció haber descubierto a partir de la experiencia universitaria, aptitudes cognitivas y de socialización que hasta el momento no habían notado. Además, el 90% de los entrevistados siente que ir a la universidad les permite “sentirse vivos”, ser más productivos y mejorar la calidad de vida.

Diversas investigaciones han comprobado la veracidad de estas conclusiones. La Universidad Católica de Chile, realizó un estudio llamado “Componentes de la calidad de vida del adulto mayor y factores asociados', que determinó la importancia radical de la educación en los adultos mayores. En declaraciones al diario El Mercurio, la responsable de la investigación, la socióloga Carmen Barros explicó que “la educación influye en la percepción de autoeficacia, es decir, en la capacidad de los adultos mayores de tener control sobre lo que les ocurre. Por tanto, la persona educada adopta un rol activo frente a su proceso de envejecimiento”.

Mejora la salud, estimula la capacidad intelectual y motiva a la persona a tener una visión positiva de su vida para encarar el futuro. Estudiar, es una de las mejores decisiones que el un ser humano puede tomar en cualquier etapa de su vida, pero en la tercera edad sus beneficios parecen ser aún mayores. -

Asilo para homosexuales de la tercera edad

MADRID, España, mar. 19, 2014.- 

Hace muchos años que Boti García es una luchadora de los derechos de gays y lesbianas.

Ella, junto con Federico, crearon la Fundación 26 de Diciembre, una fundación para gays, transexuales, lesbianas y bisexuales de la tercera edad. La idea nació al ver que las personas con ciertas orientaciones sexuales se hacían mayores y entraban en residencias de ancianos donde seguían marginados.

"¿Qué hace un gay, qué hace una lesbiana, qué hace una persona transexual al final de su vida o cuando ya ha recorrido gran parte de su camino y no puede, o no quiere, o se resiste a entrar en una residencia 'al uso?", dice Boti García, presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales.

No están dispuestos a ir una residencia para que continúen marginados. Las personas de su edad, según ellos, no les entenderían.

"La gente que va a la residencia, mayores, transexuales, gays, con pluma, sin pluma, lesbianas, inmediatamente ya empiezan a señalarle, empiezan a apartarle. Volver otra vez a tener eso, cuando estás en una edad muy vulnerable, cuando ya has pasado toda tu vida, lo que prefieres es estar en un sitio de libertad", puntualiza, por su parte, Federico Armenteros, Presidente de la Fundación 26 de Diciembre.

La Fundación 26 de Diciembre cuenta ya con más de 140 socios y con unos 40 voluntarios aproximadamente. Ahora, ¿a qué se dedican estos voluntarios?

"Vimos que había muchísima más gente por el centro de Madrid, mayores LGTB que estaban solos, que se morían solos, que nadie iba a atenderlos", añade Federico Armenteros.

Sonia es una transexual que se refugió en la Fundación.

Una fundación con muchos proyectos. El más ambicioso: la creación de una residencia de ancianos para gays, transexuales, bisexuales y lesbianas. Sería un avance. La Fundación es un primer paso para reivindicar que el final de sus días es tan digno como el de cualquiera.

AAE - Noticieros Televisa

Ver video:
http://noticieros.televisa.com/programas-primero-noticias/1403/asilos-homosexuales/
Todas las semanas leemos conclusiones de nuevos estudios que tratan de entender la enfermedad de Alzheimer, que afecta cada vez a más personas en todo el mundo.
Sin embargo, resulta difícil aplicar los nuevos descubrimientos para ayudar a pacientes que ya manifiestan problemas cognitivos. «Se trata de pasos importantes, pero necesitaremos todavía años para que den resultados», comenta David Knopman, neurólogo especialista en la enfermedad de la Clínica Mayo (Minnesota, Estados Unidos).
En National Geographic hacemos un resumen de algunos de los últimos avances con resultados significativos:
Sueño y Alzheimer
El pasado mes, un estudio llevado a cabo por Maiken Nedergaard, profesor de neurocirugía de la Universidad de Rochester, sugirió que el sueño ayuda a limpiar el cerebro de moléculas dañinas, como la proteína beta-amiloide, principal componente de las placas seniles (depósitos que se encuentran en el cerebro de las personas con esta enfermedad).
La investigación se realizó en ratones, no en humanos, pero nos demuestra que, efectivamente, el sueño puede mejorar la eliminación de amiloide.
Otro estudio afirma que existe relación entre los desórdenes del sueño y el Alzheimer. Así, expertos de la facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York han relacionado la apnea del sueño con indicadores de la enfermedad.

Prevención
Estudios anteriores han demostrado que la enfermedad de Alzheimer se desarrolla en el cerebro aproximadamente 20 años antes de que se perciban los síntomas conocidos por todos, como la discapacidad cognitiva, y pueda diagnosticarse.
«Al igual que ocurre con el cáncer o las enfermedades cardíacas, hay un largo periodo de tiempo en el que nada nos hace pensar que la enfermedad ya está progresando», afirma Pierre Tariot, del Banner Alzheimer's Institute.
Los cambios comienzan con la acumulación de placas de beta-amiloide en el cerebro. Unos diez años después, la proteína tau comienza a crear ovillos neurofibrilares, y el cerebro empieza a ralentizarse cinco años más tarde. Sin embargo, probablemente hagan falta otros cinco años antes de que empiecen a manifestarse los síntomas.

 En la actualidad, los pacientes únicamente tienen acceso a la medicación después del diagnóstico y ésta sólo sirve para controlar los síntomas, no para revertirlos ni curar la enfermedad. «Intentar intervenir en un proceso que lleva 20 años en marcha es como llegar al partido a un minuto del final», afirman los expertos.
Por eso los investigadores siguen intentando descubrir cuándo comienza la enfermedad y cuáles son los primeros pasos, tratando de identificar marcadores biológicos, como líquido cefalorraquídeo o proteínas beta-amiloide.

Próximas investigaciones
Randall Bateman, profesor de neurología en la Universidad de Washington, busca para su nuevo estudio participantes que hayan heredado una mutación genética rara, presente en menos del uno por ciento de la población, que aumenta el riesgo de aparición temprana de Alzheimer. Puesto que los síntomas pueden aparecer hacia los treinta años, los participantes pueden tener 18. El ensayo probará tres técnicas para tratar de eliminar o evitar la formación de placas seniles. Según Bateman, se trata del primer estudio con humanos centrado en la proteína beta-amiloide, y los primeros resultados podrían ver la luz en dos años.
Otros estudios se centrarán en el impacto del estilo de vida, como la dieta, el ejercicio y el estrés.
En cualquier caso, los expertos coinciden en una cosa, y es en que todavía hay un largo camino que recorrer y muchos aspectos que analizar, por lo que hay esperanza para pacientes e investigadores.
Fuente: http://www.nationalgeographic.es               Fotografía de Lynn Johnson, National Geographic

El ejercicio y la estimulación mental mejoran las funciones cognitivas de las personas mayores

Un poco de ejercicio y algo de estimulación mental pueden ayudar mucho a que las personas mayores mantengan su agudeza mental, sugiere un estudio. Los investigadores han comprobado que las habilidades de memoria y pensamiento de 126 personas mayores inactivas mejoraron después de que les asignaran actividades diarias diseñadas para mantenerlos ocupados.
Para realizar el estudio dividieron a los participantes, todos mayores de 65 años y con una edad media de 73 años, en cuatro grupos que realizaban actividades diferenciadas (entrenamiento cerebral con juegos de ordenador, visionado de DVD educativos, ejercicio aeróbico o ejercicios de estiramientos y tonificación. Tres días a la semana durante tres meses, todos realizaron algún tipo de estimulación mental una hora al día y algo de actividad física también durante una hora al día. Todos los participantes del estudio afirmaron que sus habilidades de memoria o de pensamiento habían empeorado antes del inicio del estudio, pero todos experimentaron mejoras en dichas habilidades al final del estudio, con independencia de las actividades que realizaran.
El estudio concluye que un estilo de vida activo física y mentalmente aporta beneficios cognitivos mentales que pueden incluir el retraso o la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Debido a que la mayoría de los participantes del estudio tenían un nivel alto de educación, es posible que los hallazgos no puedan extenderse a personas mayores con un nivel educativo básico.-

El deterioro de la memoria se refleja en los niveles de cortisol

El cortisol es una hormona que podría utilizarse como biomarcador para identificar ciertos tipos de deterioro cognitivo leve (DCL). Los científicos han medido el cortisol, una hormona implicada en el aprendizaje y la memoria, para identificar diferentes tipos de DCL. Han analizado los niveles de esta hormona en tres momentos del día y han descubierto que se encuentran alterados por la mañana en pacientes con este pronóstico.
El hallazgo se refiere a dos tipos concretos de DCL: el de tipo no amnésico (alguna función ejecutiva está alterada pero la memoria se encuentra intacta) y el multidominio (tanto algún aspecto de la memoria como alguna función ejecutiva están afectadas). Estas patologías son, en algunos casos, el primer estadio que se observa antes de desarrollar enfermedad de Alzheimer u otras demencias.
Los investigadores evaluaron el estado cognitivo de 56 personas de 65-90 años a través de cuestionarios centrados en la memoria semántica, la memoria a corto y largo plazo y la función ejecutiva. A partir de esta evaluación se observó que 36 personas sufrían DCL y 20 estaban sanas. Además, midieron los niveles de cortisol en muestras de saliva al despertarse, a media tarde y antes de dormir, teniendo en cuenta que esta hormona es más abundante por la mañana que por la noche.
Los resultados mostraron que aquellas personas con DCL de tipo no amnésico y multidominio presentaban, al despertarse, un patrón de liberación de cortisol superior a los sujetos sanos con edades y niveles de educación similares.-

La tecnología ¿enemiga de la memoria?

Algunas aplicaciones populares de la tecnología podrían estar arruinando nuestra capacidad para recordar, dicen expertos.
En años recientes varios científicos en el mundo han estado investigando el impacto de aplicaciones de internet -en las que los seres humanos pasamos ahora gran parte de nuestro tiempo- en nuestra memoria.
Según investigaciones presentadas en el Festival de la Ciencia, que se celebra en Guilford, Inglaterra, los primeros resultados de estos estudios afirman que redes sociales -como Facebook- podrían estar ayudándonos a recordar.
Pero otros sitios como Twitter o YouTube están disminuyendo esas habilidades.
 
Memoria de trabajo

Durante mucho tiempo se ha pensado que la invención de la calculadora electrónica condujo a un deterioro en nuestra capacidad para realizar matemáticas mentales.
Ahora se cree que lo mismo podría estar ocurriendo con tecnología que utilizamos hoy en día para comunicarnos y el impacto que está teniendo en nuestra capacidad para recordar.
En particular, los científicos están estudiando el impacto de estas aplicaciones en la llamada "memoria de trabajo".
Este tipo de memoria se refiere a los procesos que utilizamos para retener información en la mente durante un período corto de tiempo y la forma como manipulamos esta información.
Es decir, a diferencia de la memoria a corto plazo, la memoria de trabajo además de almacenar los recuerdos nos ayuda a utilizar esos recuerdos para manipular la información o resolver problemas.
Por ejemplo, durante una prueba en la que debemos recordar información y presentarla de la mejor forma posible.
Algunos científicos creen que nuestra memoria de trabajo es un mejor pronosticador de los logros en el aprendizaje escolar que el coeficiente intelectual, porque la memoria de trabajo, dicen, es independiente de nuestro nivel socioeconómico.
Y también cada vez hay más evidencia de la "plasticidad" de nuestro cerebro, es decir, su capacidad de "encogerse o crecer" dependiendo de lo que hacemos con él.
La doctora Tracey Alloway, experta en psicología cognitiva de la Universidad de Stirling, en Escocia, -y quien desarrolló la primera prueba de memoria de trabajo para escuelas- está llevando a cabo un estudio para analizar el impacto de las aplicaciones tecnológicas populares como YouTube y Twitter en nuestra memoria de trabajo.
Según la investigadora, existe evidencia de que este tipo de aplicaciones podrían estar perjudicando las capacidades del ser humano.
"Existe la posibilidad de que el tipo de tecnología que puede dañar nuestra memoria de trabajo es aquélla que nos insta a llevar a cabo actividades muy breves y cortas, por ejemplo los videos de YouTube", dice la doctora Alloway.
"También creo que twitter puede perjudicarnos, y esto quedó demostrado en estudio llevado a cabo sobre el impacto de los mensajes de texto de los teléfonos móviles".
"Los resultados mostraron que los estudiantes que enviaban más mensajes con más frecuencia, tendían a tener grados más bajos en las pruebas de coeficiente intelectual".
"Una posibilidad quizás es que con estos mensajes usamos muy poca información, el teléfono nos "ayuda" a encontrar la palabra que necesitamos, por lo que no estamos usando la memoria ni usamos tampoco nuestra capacidad de lenguaje. Y lo mismo podría aplicarse a Twitter".
Los científicos están preocupados por el impacto que podrían tener estas aplicaciones en la memoria de trabajo y la atención de los millones de niños y jóvenes que las utilizan en el mundo.
 
Atención restringida
"Los estudios han demostrado que ver mucha televisión perjudica nuestra memoria de trabajo porque con una exposición tan breve y limitada a la información, se restringe nuestra capacidad de atención, de participación y de llevar a cabo una conexión significativa con la información que se nos da", dice la doctora Alloway.
Quizás no todo son malas noticias, ya que según la doctora Alloway algunos juegos de video y aplicaciones que promueven la interacción social podrían estar estimulando nuestra memoria de trabajo.
"La evidencia demuestra que los individuos que están más conectados socialmente pueden retrasar más la pérdida de memoria en la edad avanzada" dice Tracey Alloway.
"Esto quiere decir que el tiempo que pasamos tomando un café con alguien, llamando a nuestra madre, o jugando bingo u otras actividades, nos está ayudando a mejorar nuestra memoria de trabajo".
"Así que ahora vamos a investigar es si el tiempo que pasamos en Facebook o estableciendo conexiones sociales en internet está también ayudando a nuestra memoria de trabajo", dice la experta.
Según la investigadora, la memoria de trabajo puede ser estimulada y mejorada a cualquier edad y esto tiene un impacto enorme en las capacidades cognitivas y de aprendizaje.
Los estudios que ha llevado a cabo demuestran que con sólo ocho semanas de práctica en un programa diseñado para ejercitar la memoria de trabajo de los niños se logró mejorar sustancialmente sus grados escolares.
BBCmundo

Memoria - Atención: la ceguera selectiva


Por Pablo Capanna de Pagina/12

Aquel famoso 11 de septiembre del 2001, George W. Bush estaba en una escuela primaria, empeñado en caerles simpático a los niños. De pronto un edecán se le acercó y le dijo al oído que otro avión acababa de estrellarse contra las Torres Gemelas. Al entrar al aula, Bush ya sabía del primero, pero hasta ahí todos pensaban que sería un accidente. En el video, Bush muestra una expresión que, considerando su habitual estolidez, se parece mucho a la sorpresa.
Tiempo después, sin embargo, Bush no dudaba en asegurar que había seguido todos los acontecimientos por TV desde su despacho. No hay por qué pensar que estaba mintiendo. De hecho, estaba siendo engañado por su memoria, que había construido una versión de los hechos más acorde con el rol de liderazgo que se atribuía.
Algo parecido debe haberle pasado a Hillary Clinton, quien no se cansaba de contar que cuando visitara Bosnia el avión había aterrizado en medio de un nutrido fuego de ametralladoras. Sin embargo, hay fotos y videos del evento que muestran una recepción normal, con guardia de honor, flores y besos a los niños.
Estas confusiones son algo que más de uno hemos sufrido alguna vez. Justo acabábamos de proclamar alguna Gran Verdad cuando aparecía ese tipo molesto que nos recordaba de qué libro (y a veces hasta de qué agenda) la hemos sacado. En la vida cotidiana, son la fuente de innumerables peleas entre quienes están ofendidos por las palabras que les atribuyen a otros, aunque no sean las mismas que recuerdan los terceros.
Estas distorsiones que afectan tanto la memoria como la atención tienen un papel no menor en la construcción del conocimiento. De ahí, la antigua costumbre judicial de recurrir por lo menos a dos testigos para esclarecer un hecho. También es la pregunta que cabe hacerse cuando empiezan los efectos especiales: “¿Está Ud. viendo lo mismo que yo?”. Casi diríamos que es un pilar del método científico, que obliga a repetir la experiencia para corroborar los resultados, o recurrir al juicio de pares para evitar parcialidades: “¿No lo viste?”.
Los psicólogos Christopher Chabris y Daniel Simons se ganaron un premio Ig Nobel en 2004 por una investigación sobre estos temas que habían hecho en 1999. Los Ig Nobel son premios menos bizarros de lo que podría creerse. El criterio con el que se adjudican no es sólo provocar la risa (por otra parte, una risa que apenas disfrutarán los expertos o los colegas del premiado) sino invitar a pensar, lo cual nunca está de más, aunque por el momento no esté de moda.
Los trabajos de Chabris y Simons se volcaron luego en un libro bastante popular (El gorila invisible, 2010) que, a pesar de ser más generoso en ejemplos que en desarrollos teóricos, no deja de cumplir con la promesa de llamar a la reflexión. Michael Shermer no vaciló en recomendárselo a todo el mundo, lo cual, aunque sea un tanto exagerado, no le resta interés.
En su forma original (sobre la cual se hicieron múltiples variaciones, con análogos resultados) el experimento consistía en mirar un corto video donde aparecía un grupo de estudiantes con camisetas blancas y negras pasándose una pelota de unas a otras. Al sujeto se le pedía que contara la cantidad de pases (más de treinta) que hacían las de blanco, sin prestar atención a lo que hacían las de negro. En un momento de la secuencia, era posible observar en segundo plano a una chica disfrazada de gorila, que cruzaba la escena sin interferir con el juego.
Cerca de la mitad de los sujetos registró el paso del gorila pero el resto lo ignoró, a pesar de que con cierto esfuerzo podían llegar a recordar detalles menores del escenario. En una segunda sesión, luego de que se les preguntara por la chica y su vistoso disfraz, los sujetos lograron verla y se asombraron de no haberlo hecho antes.
El estudio de este fenómeno, que podíamos llamar “ceguera de la atención”, tiene sin duda mucha relación con la manera como la mente “edita” aquello que vemos, oímos o experimentamos. De hecho, si dejamos interactuar a los testigos de un hecho, al poco tiempo se comienza a notar cierta normalización en el relato. Tras comparar su versión de los hechos con el relato que hacen los otros uno tiende a dudar de sus sentidos y omitir aquello que la mayoría no parece haber registrado. También accede a interpretar los hechos de acuerdo con cierto consenso emergente del grupo y de tal modo se predispone a ver las cosas de modo prejuicioso.
La construcción de la memoria, de la confianza y a veces hasta del saber, está sujeta a estos avatares. Es lo que hace necesaria una metodología que apunte a lograr la mayor objetividad posible.

MIRE POR DONDE CAMINA

Unos meses antes del episodio que tuvo por protagonista a Bush (sin duda 2001 no fue un buen año para él), el comandante del submarino nuclear Greeneville que navegaba cerca de Hawaii dio la orden de salir a la superficie de inmediato. La nave lo hizo, con tal mala suerte que al emerger se llevó puesto un pesquero japonés que pasaba justo por allí. Ante la comisión investigadora, el comandante juró que antes de dar la orden había observado la zona por el periscopio, sin ver al pesquero.
Más allá del volumen de los vehículos en juego y la violencia del impacto, se trataba de un accidente de tránsito. Es sabido que, si prescindimos de las fallas técnicas o de los factores ambientales, la gran mayoría de los accidentes de tránsito se debe a una atención dispersa. Es obvio que hablar por el celular cuando uno maneja es una conducta de riesgo, y así lo admiten muchos conductores, aunque dan por supuesto que la advertencia no es para ellos sino para la gilada. Así les va.
A las distracciones artificiales, sin embargo, hay que sumarles el hecho de que la atención es generalmente selectiva. Si miramos los pases de la pelota, tendemos a ignorar al gorila. Si prestamos atención a los autos, una moto puede tomarnos por sorpresa. Por lo menos, así lo muestra un estudio realizado en Estados Unidos y Alemania, según el cual el número de ciclistas arrollados por los autos es mayor en las ciudades (donde el automovilista no espera encontrarlos) que en las rutas, donde hay menos estímulos y no parece raro que algún ciclista se cruce delante de los autos.
De un modo análogo, esto explicaría por qué un experto radiólogo, puesto a detectar embolias en una radiografía, puede dejar de ver algún objeto extraño que los cirujanos se olvidaron en el cuerpo del paciente. Del mismo modo, un célebre violinista que se pone a tocar en el hall del subte llama la atención apenas de algún melómano, porque nadie espera encontrárselo fuera de las salas de concierto.
Los autores arriesgan una hipótesis evolutiva. El hombre arcaico solía estar más atento ante los imprevistos porque tenía la atención puesta en pocas cosas. Si lo comparamos con el peatón urbano que espera el semáforo, escucha música por los auriculares, está atento a la vibración del celular y encima tiene que mirar en todas direcciones, veremos que está en inferioridad de condiciones. En general, al observar nos guiamos por nuestras expectativas y los objetivos que nos hemos propuesto. La atención es una suma cero: si uno presta atención a un fenómeno puede descuidarse de los otros.

RECUERDOS EDITADOS

En una escena de Mujer bonita Julia Roberts toma una medialuna, pero poco después aparece comiéndose un panqueque. En El Padrino el auto de Sonny es baleado concienzudamente, pero a la escena siguiente está con el parabrisas intacto. En Rescatando al soldado Ryan vemos desfilar una patrulla de ocho hombres, uno de los cuales acaba de perecer en la escena anterior. En Espartaco es posible ver algunos esclavos romanos con reloj pulsera.
En general, los espectadores no ven estas cosas, que son otros tantos “gorilas” por lo imprevistos. Estas incongruencias ocurren porque las películas no se filman en el orden que marca el relato y las escenas son ensambladas en la fase final, que por algo recibe el nombre de “montaje”. El espectador tiene que elegir si acepta las reglas de juego de la ficción, lo cual incluye cierta tolerancia, para disfrutar de la historia, o bien se concentra en los detalles y no lo pasa nada entretenido.
En la época en que los críticos de cine estaban obligados a ver todos los estrenos en dos días solían prestar una atención fluctuante a las películas. No era raro que inventaran finales que nunca habían visto o recordaran escenas que pertenecían a otras obras.
La construcción del recuerdo también funciona de un modo bastante selectivo. No somos Funes, como el memorioso de Borges que podía acordarse absolutamente de todo, pero era incapaz de abstracción. Por lo general, lo que recordamos es mucho menos de lo que creemos recordar, porque en este caso lo hemos “editado” borrando o añadiendo detalles que asociamos con el hecho. Hay un clásico experimento en el cual se les pide a los sujetos que traten de recordar una lista de palabras que escucharon una sola vez. Es común retener las primeras, las últimas o las menos comunes. Hasta es posible que creamos recordar una palabra como “sueño” porque hemos escuchado palabras como “cama” o “dormir”. En otra experiencia, en la cual se pedía enumerar los objetos que estaban en la sala de espera, un 30 por ciento recordó haber visto libros, que no estaban, aunque cualquiera hubiera dicho que tenían que estar.
Las cosas se ponen mucho más dramáticas en el caso de Jennifer Thomson, una estudiante que fue violada por un extraño que entró en su departamento y puso todo su empeño en recordar los rasgos de su agresor. La policía hizo una redada y entre los detenidos la víctima “reconoció” a Robert Cotton, un afroamericano que trabajaba en un delivery cercano. Cotton fue condenado y recluido, pero en la cárcel se topó con el verdadero violador, que para entonces estaba dispuesto a confesar. El saldo de la historia es positivo, porque desde entonces la víctima y el supuesto victimario se dedicaron a dar conferencias para evitar que ese tipo de juicios apresurados siguieran arruinando vidas.
No tan dramática aunque bastante decepcionante es una de las últimas reflexiones que sacan los autores, cuando abordan el tema de las expectativas infundadas en el propio seno de la ciencia. Al parecer los propios científicos, y entre ellos los expertos en determinadas áreas del saber, están expuestos a los mismos engaños que cualquiera que trata de apreciar una situación, una medida o una distancia sin contar con mediciones objetivas.
Para no detenernos en todas esas eminencias que imaginaron un colapso informático para el año 2000, bastará recordar que el famoso bacteriólogo Paul Erlich, un grande en la historia de la medicina, se equivocó al prever hambrunas y un agotamiento de recursos naturales para los años setenta.
Puestos a estimar cuándo una computadora le ganaría a un ajedrecista, ningún experto acertó con el año del célebre match entre Kasparov y Deep Blue. Pero quizás el mayor fiasco fueron las encuestas efectuadas en la comunidad de los biólogos en cuanto se consideró que era posible descifrar el genoma humano. La primera estimación, realizada en 1999, aventuró que el genoma de nuestra especie, considerando su complejidad, debía tener entre 50.000 y 140.000 genes. Todos los mayores expertos apostaron por cifras que oscilaban en torno de un promedio de 66.500. Sin embargo, el cálculo final reveló una cifra de alrededor de 20.500 genes, no muchos más que los animales y aún que algunos vegetales.
Al parecer, al mejor cazador se le escapa un elefante, especialmente si lo que busca es un tigre.-

Los casos de enfermedad de Alzheimer podrían triplicarse en 40 años

 
El número de personas con enfermedad de Alzheimer (EA) podría triplicarse en los próximos 40 años, según las estimaciones de un estudio publicado en la revista Neurology. El trabajo ratifica los datos que se manejan desde hace al menos una década y enfatiza la necesidad de fomentar la investigación y las estrategias preventivas.
Según los autores, el marcado incremento no se debe a un aumento del riesgo general de padecer este tipo de demencia, sino al esperado envejecimiento de la población. La generación del baby boom está envejeciendo, y eso implica un mayor porcentaje de personas mayores y una mayor susceptibilidad de padecer trastornos como la EA.
Los investigadores realizaron un seguimiento durante ocho años de 10.800 personas mayores de 65 años. Además de evaluar si en ese periodo desarrollaban demencia, también tuvieron en cuenta la edad, la raza y el nivel de educación, entre otros factores.
El análisis arrojó un incremento considerable en las previsiones. En el año 2050, el número de personas con EA en Estados Unidos podría ser de 13,8 millones, la mitad de las cuales mayores de 85 años. Estos datos coinciden con las últimas estimaciones que se han realizado en España.
Herbert LE, Weuve J, Scherr PA, Evans DA

Neil Harbisson: el primer humano cyborg oficial



Neil Harbisson, artista que no ve los colores desde el nacimiento, comenzó a llevar en 2004 unas gafas con un dispositivo que emite sonidos diferentes en función de los colores. Su cerebro se ha adaptado rápidamente y ha desarrollado un nuevo sentido, una nueva condición que él llama sonocromatismo.

Este asombroso dispositivo, objeto de un reportaje en el portal de Internet Shamengo.com, podría ayudar a las personas que no pueden distinguir los colores, que tienen dificultades visuales o son ciegos.
La acromatopsia, una dificultad para ver los colores

Las personas que presentan acromatopsia ven los colores como diferentes matices del gris. Este trastorno se produce por un defecto de los conos, que junto con los bastones son las células nerviosas receptoras especializadas de la retina del ojo.
Estos defectos en los conos pueden ser de origen genético (acromatopsia congénita) o secundaria tras una lesión cerebral, por ejemplo, ocasionada por un accidente cerebro vascular (ACV).

Por el momento no existe un verdadero tratamiento para esta anomalía, pero la terapia genética (reemplazo del gen defectuoso al nivel de los conos utilizando un virus vector) se está probando con buenos resultados. Los tratamientos basados en células madres comienzan a verse como posibles (ver ficha Wikipedia sobre la acromatopsia).
El Eyeborg, una extensión sensorial que reproduce los colores en sonidos

Neil Harbisson nació con esta anomalía, lo que significa que ha pasado una infancia en blanco y negro. Pero desde 2003, cuando se encontró con Adam Montandon, un británico que se define como "experto del digital futuro" y a quien le habló de su problema.

Adam Montandon, según él lo resume en su sitio web, perfeccionó en dos semanas una primera versión del Eyeborg, el cual consiste en una cámara de web fijada con cinta adhesiva transparente a una antena, un programa de software y un ordenador portátil, todo transportable en un macuto. La cámara analiza los colores de un objeto y el programa los transforma en ondas sonoras.

Este proceso le ha permitido a Harbisson reconocer, desde el comienzo, los colores de base por medio de la memorización de las frecuencias o notas (Harbisson es músico) que corresponden a uno u otro color, tal como se puede ver en este video en inglés de 2004. Gracias a este dispositivo asombroso, Harbisson considera que ya no hay acromatismo sino "sonocromatismo", según precisa Wikipedia.
360 colores, incluso los invisibles para el ojo humano

Otro informático, Peter Kese, de Eslovenia, perfeccionó el Eyeborg en 2007. Esta versión es más discreta y le permite a Harbisson reconocer los matices de los diferentes colores. Harbisson ha creado una escala sonocromática de 360 colores-sonidos diferentes. Estos se pueden oír aquí abajo, en un video de You Tube.

En 2009, Matias Lizana, un estudiante español, reagrupó los elementos informáticos del dispositivo en una pulga que se implanta y que transmite los sonido a través de los huesos del cráneo, lo que permite percibir también los infrarrojos y los ultravioletas, a diferencia de un "simple" ojo humano.

Desde 2004, Harbisson no se separa de su ojo electrónico, salvo en caso de perfeccionamiento de la tecnología o para repararlo, como cuando la policía inglesa.se lo rompió en 2011 creyendo que filmaba una manifestación.
Una adaptación rápida del cerebro y resultados sorprendentes

Neil Harbisson ha explicado en una entrevista cuáles eran sus sensaciones después de la utilización del Eyeborg: "Al principio tenía grandes dolores de cabeza a raíz de lo que oía constantemente, pero después de cinco semanas el cerebro se adaptó y comencé a disfrutar de la música y de los sonidos del color. También comencé a soñar en colores".
Poco a poco el uso de este dispositivo fue modificando su funcionamiento cerebral, probablemente con el desarrollo de nuevas conexiones neuronales. Sería interesante hacerle una resonancia magnética funcional, (que permite visualizar las zonas del cerebro activadas durante una tarea) con el fin de observar eventuales modificaciones de las áreas cerebrales correspondientes a la visión.

Independientemente de la verificación de estas posibles modificaciones anatómicas, la irrupción de los colores sonido han cambiado totalmente la vida de Harbisson. A tal punto que ahora se considera un cibernético, puesto que se encuentra dotado de un nuevo sentido de origen mecánico que utiliza permanentemente.

Arte sonocromático
De niño Harbisson se vestía de blanco y negro y tocaba el piano, un instrumento también blanco y negro. Si bien ha continuado tocando el piano, el Eyeborg y el sonocromatismo han cambiado radicalmente su vida artística.
Por ejemplo, ahora realiza retratos sonocromáticos. Dado que cada rostro tiene matices de colores diferentes, cuando Harbisson se sitúa delante de una persona y le dirige el Eyeborg hacia las mejillas, la frente, la nariz y los ojos, obtiene sonidos diferentes.

Harbisson se ha dado cuenta de que ciertas personas, aunque bellas, no desprenden un sonido armonioso, si bien esto es subjetivo. También sucede a la inversa.

Después de haber oído y visto una multitud de rostros, Harbisson comenta que "no hay piel blanca y piel negra, sino que la piel humana está formada por distintos matices de naranja". También ha realizado una puesta en colores de un pasaje muy conocido de uno de los discursos antirracistas más famosos del siglo XX, "I have a dream" (Tengo un sueño) de Martin Luther King , pronunciado el 28 de agosto de 1963 en Washington.
Esperanza para multitudes de personas con trastornos de visión

¿Se podría desarrollar el sonocromatismo en otras personas acromáticas o invidentes aunque no fueran músicos?_
Como se informa en el reportaje de Shamengo.com, Harbisson organiza talleres en España y otros países varias veces al año. Les explica a los adultos y a los niños ciegos el principio de su gama sonocromática, y a continuación coloca objetos coloreados delante de la cámara web de su ordenador portátil, el cual emite los sonidos correspondientes.

Debido a las peticiones que le llegan de todo el mundo, Harbisson ha creado la Fundación Cyborg para difundir este conocimiento y esta posibilidad. "Lo que me hace verdaderamente feliz es poder ofrecer este programa de software a los ciegos. Así podrán ver un poco de luz y percibir mejor el mundo", comenta.

A partir de una idea muy simple y un bricolaje de 50 euros, ha desarrollado un nuevo sentido que le permite vivir una vida llena de colores.

A la espera de posibles ojos biónicos y reparaciones del nervio óptico o de la retina gracias a la medicina regeneradora con células madres se le podría enseñar esta técnica a los invidentes para que el arcoíris también salga en sus vidas.

J.-P. Rivière

Fuentes:
- "Mon troisième oeil traduit les couleurs en sons", (Mi tercer ojo traduce los colores en sonidos),  reportaje de Shamengo.com
- Acromatopsia, Wikipedia.
- "ColourblindEyeborgColours to Sound", presentación de la génesis y de la utilización del Eyeborg en el sitio web deAdam Montandon.
- "Neil Harbisson", Wikipedia en francés e inglés.
- El sitio web de Neil Harbisson